Visite la cárcel de Caseros a mediados de 1995 y lo primero que me vino a la cabeza fue aquella película El expreso de medianoche, solamente con sentir el ruido de las rejas cerrándose y el eco de distintas voces culpables.
Aquellas fotos de esa visita casi guiada, vaya uno a saber dónde quedaron.

 

Era un edificio tipo monoblock que se hacía ver desde bien lejos en Parque patricios y siempre me quedo la curiosidad de cómo sería la más vieja, que estaba debajo, ya que aquel edificio moderno era de terror para los reclusos y que teóricamente debían reinsertarse en la sociedad.

 

La cárcel de Caseros había sido ideada durante el gobierno del radical Arturo Frondizi en 1960 por la Comisión Nacional de Construcciones Penitenciarias como parte de un complejo judicial que quedó truncado. Fue abandonada tres años más tarde, tras un informe del Servicio Penitenciario Federal que alegaba la inhumanidad e inviabilidad del proyecto. Durante el gobierno de Juan Carlos Onganía, las obras fueron retomadas en 1969, pero fue recién en los años de Jorge Rafael Videla que la prisión fue inaugurada, el 23 de abril de 1979.

 

Ya en diciembre de 2000 se había anunciado que sería demolida.

 


Por eso decidí que no quería perderme las imágenes que aca muestro, que si bien no hay humanos, perecería que hubieran fantasmas que añoran la libertad.

 

Entre sin restricciones, con lo cual el recorrido me permitió meterme por los lugares más oscuros en todo sentido y pensé en la libertad, lo que emanaba ese lugar era esa sensación, fantasmas con necesidad de libertad.

 

Creo, o mejor dicho estoy seguro, que ninguna serie "Tumberos" o "El marginal" con el respeto que se merece la calidad con que se realizó, reflejan lo que puede vivir un ser humano en una prisión de estas características.

 

El edificio original de la cárcel, concebido en 1870 fue proyectado como Casa de Corrección de Menores Varones, y se terminó en 1877.

 

La cárcel cerró sus puertas definitivamente en 2001.